Inicio | Titulares de galerías y pozos | Introducción
Introducción
Objeto
Titulares
Obras de captación: galerías y pozos
 
Introducción    

A finales del siglo XIX Tenerife disponía de unos 650 L/s de aguas de origen subterráneo que se alumbraban de manantiales, localizados preferentemente en su vertiente norte. Con apoyo en la  ley nacional de aguas de 1879, y siendo insuficientes los nacientes tradicionales para satisfacer las necesidades de una demanda creciente, se iniciaron las primeras labores para aprovechar aguas subterráneas. Primero, profundizando los manantiales existentes buscando aumentar su caudal (galerías nacientes); luego, aventurándose con galerías en zonas inexploradas; más tarde, perforando pozos en la franja costera;  para finalmente intensificar las acciones cerca de las obras que habían tenido más éxito.

A comienzos del siglo XX, esas labores de perforación en busca del alumbramiento de las aguas subterráneas se desarrollaban ya con una actividad intensa (galerías y pozos), y articulada en asociaciones, comunidades o cooperativas, entre las que destacó, sin duda, la figura de la comunidad de aguas; a la que la Ley 59/1956 dotó de personalidad jurídica propia.

Los partícipes de una comunidad de aguas aportan los recursos financieros necesarios para ejecutar las obras, en proporción a su cuota de participación, y reciben como única retribución, si la hubiere, la parte proporcional de la «gruesa» del caudal alumbrado. Resultando pues que el agua obtenida no es de la comunidad, sino de todos y cada uno de los comuneros, según su cuota de participación.

Parte del agua alumbrada es destinada por sus propietarios al autoconsumo; sin embargo la práctica más extendida es que se asigne a los distintos usos a través del sistema de mercado, en el que intervienen vendedores, compradores e intermediarios. Ya más recientemente se  ha percibido una notable concentración en el mercado, especialmente en la demanda, como consecuencia de la magnitud creciente de los abastecimientos urbanos y la mayor presencia de  empresas de gestión de éstos.

Desde que el Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIATF) asumió sus competencias se consideró que uno de sus cometidos prioritarios, en materia de captación de aguas subterráneas, debía ser mantener, actualizar y mejorar los datos básicos,  tanto los físicos como los administrativos, porque dicha información es fundamental para poder cumplir adecuadamente con las funciones que la Ley de Aguas de Canarias (art.10 de la Ley 12/1990, de 26 de Julio) asigna a los Consejos Insulares; y conocer y gestionar más eficazmente el sistema hidráulico insular.

Por ello aunque el CIATF considera  que en su conjunto el mercado de aguas subterráneas privadas es un método eficiente –aunque mejorable- de asignación de este recurso a los distintos usos,  también es consciente que –en determinadas circunstancias- el funcionamiento de este mercado adolece de la suficiente transparencia y que –en los últimos años‐ se ha acentuado un proceso de concentración, tanto de la oferta como de la demanda, lo que va en detrimento de una mayor competencia.

La información que sirve de base a esta consulta de datos a través de la web se fundamenta en los datos disponibles en el CIATF y se irá actualizando y completando progresivamente; por ello se recomienda a los participes que contrasten los datos obtenidos con los que, a su vez,  dispongan de las comunidades de las que forman parte. Así mismo, si algún interesado apreciara que los datos mostrados difieren de los que él dispone, se ruega lo comunique (ciatfe@cabtfe.es) a los efectos de que el CIATF pueda hacer las verificaciones correspondientes y realizar las modificaciones o actualizaciones que resulten procedentes.